El año que sobrevivimos peligrosamente

Se acaba 2011, el año que vio cómo Europa se hundía un poquito más, cómo España hacía un poquito más el ridículo, cómo Japón casi se va a la mierda, cómo un premio Nobel de la Paz ordenó un asesinato, y tantas, tantas cosas más. De estos años en los que miras atrás y te sorprendes pensando "bueno, parece que, de momento y pese a todo, lo hemos conseguido".

Para mí, ha sido un año de cambios, de música, de viajes, de propósitos, de caras nuevas, de series, de proyectos, de ideas, de abandonos, de despedidas, de trenes, de cerveza, de humo, de frío, de amigos y de muchos, muchos intentos.

He suspendido por los pelos, pero he sobrevivido, y siempre nos quedará la repesca.

Feliz 2012 a todos, sólo deseo que lo sigamos consiguiendo. ¿Brindamos?