Clásico post post-clásico

He ganado cinco euros gracias al partido del sábado. Uno de los compis del curro llevaba toda la semana dando caña con que el Madrid iba a pasarnos por encima. Confieso que pensaba que era probable que tuviera razón, pero no iba a no entrar al trapo, así que yo me envalentonaba también cada vez que venía con la copla. Y al final acabamos apostando 5€. Yo los daba casi por perdidos, así de mal lo veía, pero fíjate lo que son las cosas… ganamos.

También me puse un poco gallito por Twitter, apostando por un contundente 1-4. Wishful thinking? Pues eso pensaba, pero no me desvié demasiado… El caso es que, independientemente de lo acertados o desacertados que sean, estos pronósticos y estas poses de superioridad son lo que más abunda en las previas a los partidos importantes. Y está bien, copón, hay que dar ambiente y tal, ¿no? Pero cuando se apuntan a esta dinámica los medios informativos “serios”, prácticamente nombrando un campeón de Champions en septiembre y de liga en diciembre… pues apaga y vámonos.

Pasa lo mismo con las celebraciones: que uno se ponga tonto cuando gana su equipo es casi de rigor (y lo digo sin ser yo de los que se entretienen en hacer leña del árbol caído, creo), pero que salga el presidente de uno de los clubes implicados diciendo que “han dado un baño” al rival, pues como que está bastante feo y fuera de lugar. A mí me avergüenza, y más cuando viene de "mi" equipo.

Tampoco es justo que finjamos que esto es nuevo o que es una cosa que sólo hace este o aquel personaje o este o aquel medio... a ver, que nos hemos criado con gente tipo Núñez, Mendoza... ¡o Gil! Pero el caso es que, a mí, que algunos se llenen la boca hablando de señorío, y otros criticando la falta de tal, me parece un absurdo mientras se siga sin respetar al rival y sin evitar cosas tales como alardear de haber sido muy superior al oponente cuando ganas o quitarle todo el mérito culpando a la suerte cuando pierdes…

Esas conversaciones no suenan del todo bien en una sala de prensa... es mejor que nos las dejen a nosotros, pegan más en bares... o en blogs. Por cierto, nada de suerte, en mi opinión, más bien talento y ganas.