No ha sido una buena semana. Ya no para mí, que no lo ha sido, sino tampoco para este extraño país en el que vivimos. No quiero dar la sensación de frivolizar con algo tan triste, dramático y patético como es que alguien tenga que morir por las ideas de otros. Sin que exista más razón que el que otros puedan ejecutar su retorcida y cruel forma de hacer política. Nunca entenderé cómo puede existir gente con tanto odio dentro.